shaolintemplecolombia@gmail.com
HISTORIA SHAOLIN
Bei Shaolin Si (Monasterio Shaolin del Norte)

“Todas las artes marciales que existen bajo el cielo nacieron de Shaolin” – reza un aforismo popular chino. Las artes marciales chinas, o Wushu, como son conocidas en el idioma chino, son más que un arte de lucha: es una forma de vida. “Uno es o uno se convierte en Gong Fu; no es algo que uno simplemente hace‘”, dijo Long Ching Gang. El Wushu chino abarca una filosfía sobre el arte de vivir, gran parte de la cual está basada en las filosofías ancestrales del Budismo, Taoísmo y Confucianismo.

Historia:

El budismo llegó a la China desde la India durante el periodo del emperador del Este, Han Mimg (58 – 76 d.C.). Varios cientos de años después, el budismo acabó siendo muy respetado y popular en China, puesto que varios emperadores habían sido sinceros budistas. El Wushu Shaolin se originó en el Templo Shaolin de Song Shan, situado en el condado de Deng Feng, en la provincia de Henan, China, durante la Dinastía Wei del Norte (495 d.C).

Según uno de los libros de registros más antiguos de Deng Feng (Deng Feng Xian Zhi), un monje budista llamado Batuo llegó a China con la misión de predicar el budismo en el año 464 d.C.
Treinta y un años después, en el año 495 D.C., el emperador Wei Xiao Wen (471 – 500 d.C.) ordena construir el Templo Shaolin para ayudar a las actividades de Batuo. Por tanto, se puede considerar a Batuo el primer abad del Templo Shaolin. Pero no existen documentos donde se recogan las enseñanzas de Batuo a través de la práctica del Quigong (Chi Kung), ni tampoco quedó registrado cómo o cuándo murió Bauto.
Pu Ti Da Mo (Ta Mo), cuyo apellido era Sardili, y era también conocido como Bodhidarma, fue una vez el príncipe de una pequeña tribu en el sur de la India. Pertenecía a la escuela Mahayana de Budismo, y muchos creían que era un bodhisattva, o ser iluminado, que había renunciado al nirvana para salvar a otros. A partir de fragmentos de documentos históricos, se cree que Ta Mo nació sobre el año 483 d.C.
Ta Mo fue invitado a China a predicar por el emperador Liang Wu. Pudo haber llegado a Cantón, China en el 527 d.C. durante el reinado del emperador Wei Xiao Ming (516 – 528 d.C) o el del emperador Liang Wu (502 – 550 d.C). Cuando el emperador decidió que no le gustaban las teorías budistas de Ta Mo, el monje abandonó la corte y viajó hasta el Templo Shaolín.

Cuando Ta Mo llegó al Templo Shaolin se le negó la admisión, porque probablemente el abad, Fan Chang, le consideró un extranjero o un advenedizo. Rechazado por los monjes, Ta Mo fue a una cueva cercana y meditó hasta que los monjes reconocieron su capacidad religiosa y lo admitieron. La leyenda dice que con su sombra hizo un agujero en la cueva. En realidad, se desconoce el hecho por el que se ganó el reconocimiento. Una vez que Ta Mo fue, por fin, admitido en el Templo, observó que los monjes estaban débiles y enfermizos, así que se encerró para pensar el problema. Cuando salió de su reclusión, que duró nueve años, escribió dos obras clásicas: Yi Jin Jing (El libro del cambio del músculo/tendón) y Xi Sui Jin (El libro de limpieza de tuétano/cerebro).

El Yi Jin Jing enseñó a los monjes cómo fortalecer su Qi (Chi), llevarlo hasta niveles muy elevados y usarlo para mejorar la salud y fortalecer sus cuerpos. Después de que los monjes practicaran los ejercicios de Yi Jin Jing, se dieron cuenta de que no sólo habían mejorado su salud, sino que también habían incrementado su fuerza. Al integrar el Chi Kung junto con los métodos tradicionales de artes marciales, se mejoraba la efectividad de las técnicas marciales. Este cambió supuso un paso adelante en el crecimiento del arte marcial: las artes marciales del Gigong (Chi kung).
El Xi Sui Jing enseñó a los monjes a usar el Qi (chi) para limpiar el tuétano de sus huesos y mejorar su sistema inmunológico, así como la manera de curar y energetizar el cerebro, ayudándolos a alcanzar el estado de budeidad o Nirvana. Dado que el Xi Sui Jing era difícil de comprender y practicar, los métodos de entrenamiento fueron transmitidos en secreto a sólo unos pocos discípulos en cada generación.
Ta Mo murió en el Templo Saholin en el año 536 d.C. y fue enterrado en la montaña Xiong Er.

Lo expresado en los párrafos anteriores no significa que Ta Mo inventó las artes marciales. Las artes marciales existían en China desde hacía siglos. Sin embargo, en los confines del templo Shaolin, se desarrollaron y codificaron estas artes marciales, además de que se crearon nuevos estilos que se convertirían en distintivos de Shaolin. Un problema clásico para los historiadores occidentales en relación con las artes marciales practicadas en Shaolin era la supuesta contraindicación de los principios budistas de la no-violencia, en contraposición con las habilidades marciales de los monjes de Shaolin, que se habían convertido en legendarias.
Pero el practicante Shaolin nunca es atacante ni utiliza las defensas más devastadoras para acabar con un oponente. El estudio del Kung Fu le lleva a un mejor entendimiento de la violencia y, consecuentemente, a la manera de evitar conflictos. Como budistas, los practicantes de Shaolin rechazan la violencia y, frente a un ataque, simplemente devuelven la fuerza que les llega a la persona que lo envía.
Durante el periodo revolucionario entre la dinastía Sui y la dinastía Tang, en el cuarto año del Tang Gao Zu Wu De (621 d.C.), Qin King Li Shi-Ming se enfrentó en una cruenta batalla con Zheng King Wang Shi-Chong. En el momento en que la situación era más crítica para Shi–Ming, trece monjes de Shaolín armados solamente con bastones lo ayudaron a derrotar al ejército de Zheng.

Más tarde, Shi-Ming se convirtió en el primer emperador de la dinastía Tang (918 – 917 d.C.) y recompensó al Templo Shaolín con 40 Qing de tierra (aproximadamente 600 acres). También permitió al que se pudiese organizar y entrenar un ejército en el Templo.
En ese periodo se hace necesario proteger la rica propiedad del Templo Saholín de los bandidos, por lo que el entrenamiento de artes marciales se convierte en una necesidad para los monjes. Los monjes que practicaban artes marciales en el templo fueron llamados monjes guerreros (Seng Bing). Su responsabilidad, además de estudiar el budismo, era entrenar en artes marciales para defender el Templo Shaolin.
Así, durante casi 300 años, el Templo Shaolin ejerció legalmente su propia organización para el desarrollo de las artes marciales, y continuó absorbiendo e incorporando habilidades marciales del exterior en su sistema de entrenamiento.

Durante la dinastía Song (960 – 1278 d.C), uno de los monjes guerreros Shaolin más famoso, Jueyuan, viajó por todo el país para aprender y absorber altos niveles de técnica marcial e incorporarlos a Shaolin. Fue hasta Lan Zhou para conocer a uno de los artistas marciales más famosos, Li Sou. Por él, conoció al amigo de Li Sou, Bai Yu-Feng y al hijo de éste. Más tarde, los cuatro volvieron al Templo Shaolin y estudiaron juntos. Después de diez años de mutuo estudio y búsqueda, Li Sou abandonó Shaolin; Bai Yu-Feng y su hijo decidieron permanecer en Shaolin y convertirse en monjes.
El nombre de monje de Bai Yu-Feng fue Qiu Yue Chan Shi, y fue muy conocido por sus técnicas de lucha con mano vacía y sus técnicas de sable de hoja pequeña. Según el libro registros del Templo Shaolin, Bai Yu desarrolló las entonces 18 técnicas de manos de Buda en 172 técnicas. También recopiló las técnicas existentes en Shaolín y escribió el libro “La esencia de los cinco puños”. Este libro incluía y disertaba acerca de los métodos de entrenamiento y aplicación de los patrones de los Cinco Puños (Animales). Los cinco animales eran: Dragón, Tigre, Serpiente, Leopardo y Grulla. En este mismo libro de registros se confirma que las habilidades relacionadas con los cinco animales ya existían anteriormente en el Templo Shaolin.
En esta misma fuente queda registrado que durante la dinastía Yuan, en el año 1312 d.C., el monje Da Zhi llegó al Templo Shaolin desde Japón. Durante su estancia se convirtió en un maestro en caligrafía, pintura, teoría chan (Zern en Japon) y Kung Fu Shaolin. Después de estudiar las artes marciales de Shaolin (técnicas de mano vacía y armas) durante casi trece años, volvió a su país en el 1347 d.C y difundió allí el Kung Fu Shaolin. Da Zhi fue considerado y recordado como “espíritu del país” por los japoneses. Esto confirma que las técnicas marciales Shaolin fueron importadas a Japón hace por lo menos 700 años.

Durante la dinastía Ming, en el año 1552 d.C., cuarenta monjes con puñales de siete pulgadas derrotaron a los piratas japoneses.
Más tarde, cuando Manchuria se apoderó de China y comenzó la dinastía Qing, el entrenamiento de artes marciales fue prohibido para evitar que los chinos de la raza Han (premanchurianos) se rebelaran contra el gobierno. Esta prohibición duró más de dos siglos (1644 – 1911 d.C). Para preservar sus artes, las técnicas marciales Shaolin se divulgaron entre la sociedad laica. Todo entrenamiento marcial en el Templo Shaolin se llevó a cabo en secreto durante todo este tiempo. Además, los monjes guerreros Shaolin habían disminuido mucho su número. De los miles que habían llegado a ser en las épocas de esplendor, se redujeron a sólo dos centenares, todos entrenados en secreto.

Después de 1911, la dinastía Qing cayó tras la revolución liderada por el Dr. Sun Yat-Sen. A partir de entonces, las artes marciales tradicionales chinas volvieron a cobrar gran importancia para la sociedad China y los secretos de las artes marciales fueron revelados al público. En el periodo que va de los 20 a los 30, se publicaron muchos libros de artes marciales. Sin embargo, también en este periodo se produce la Guerra Civil china, durante la cual Chiang Kai-Shek trató de unificar el país. En 1928 hubo una batalla en el área del Templo Shaolin. El templo fue quemado por última vez por la milicia del señor de la guerra Shi You-San. El fuego se mantuvo vivo durante más de cuarenta días y todos los edificios principales fueron destruidos. También se quemaron y perdieron para siempre los invalorables libros y registros de artes marciales de Shaolin.

Asimismo, en 1928, con el fin de preservar las artes marciales chinas, el presidente Chiang Kai-Shek ordenó la creación del Instituto Nanking Central de Guoshu, en Nanking. Para ello se reclutó a muchos maestros y practicantes famosos que entraron a formar parte de la institución. El nombre tradicional “wushu” (técnicas marciales) fue cambiado por el de “Zhong Guo Wushu” (técnicas marciales chinas) o simplemente Guoshu (técnicas del país). Esta fue la primera vez en la historia de China que, bajo el poder gubernamental, los practicantes de distintos estilos de artes marciales chinas compartieron su conocimiento.
Desgraciadamente, a partir de 1937 el entrenamiento se vio interrumpido debido a la II Guerra Mundial. Después de la guerra, en 1945, China fue tomada por los comunistas. Esto hizo que se prohibiera toda forma de religión fue prohibida y, a su vez, también se prohibió el entrenamiento Shaolin.
Más tarde, el Partido Comunista estableció el entrenamiento de Wushu en el Instituto Nacional de Atletismo. Está organización se orientó hacia competiciones deportivas. El partido comunista borró a propósito partes del entrenamiento marcial y de sus aplicaciones para evitar una posible unificación de artistas marciales contra el gobierno.
La situación no cambió hasta finales de los años 80. El gobierno comunista se dio cuenta de que la esencia de las artes (el entrenamiento marcial y sus aplicaciones) comenzaba a desaparecer tras la muerte de muchos maestros tradicionales. Entonces potenció el entrenamiento tradicional. Desgraciadamente, muchos maestros ya habían sido asesinados durante esta mal llamada revolución cultural, y muchos otros habían perdido su confianza en el partido comunista y no estaban dispuestos a compartir su conocimiento.
Por otra parte, el gobierno chino había realizado grandes esfuerzos para intentar incluir el Wu shu dentro de la competición olímpica. Con esta motivación, el templo Shaolin recibió otra vez atención del Gobierno. Se construyeron nuevos edificios y un gran hotel. A partir de entonces, el Templo Shaolin se convirtió en un lugar atractivo para el turismo. Además, se crearon muchas actividades y programas de entrenamiento para artistas marciales de todo el mundo. Asimismo, se organizó un equipo llamado “Equipo de investigación de las Artes Marciales” con el propósito de conservar los métodos tradicionales. La misión de este equipo es buscar maestros tradicionales aún vivos y grabar su conocimiento en video o plasmarlo en un libro.
Esta situación es distinta en Taiwán. Cuando Chiang Kai-Shek se marchó del continente a la isla de Taiwan, llevó consigo a muchos maestros famosos, que transmitieron sus artes marciales allí. Los métodos tradicionales de entrenamiento fueron mantenidos y las artes se conservaron en su forma tradicional. Desgraciadamente, debido a los nuevos estilos de vida modernos, no demasiados jóvenes dedican el tiempo y paciencia necesarios para el entrenamiento.

El nivel de las artes ha alcanzado, por tanto, su nivel más bajo en toda la historia de las artes marciales chinas. Muchos secretos de las artes, fruto de la acumulación de miles de años de experiencia humana, han muerto rápidamente. Incluso en la misma china se ha perdido mucho de esta linda tradición marcial, los jóvenes chinos que practican kung fu Shaolin, solo piensan en dar grandes saltos y en el espectáculo olvidando los fundamentos de este arte, que están basados en la filosofía de vida budista. Si no se cultiva la parte interna y se intenta mantener un equilibrio entre lo marcial y lo espiritual, se vuelve imposible encontrar la verdadera esencia del kung fu shaolin.

Como colofón, se puede decir que lo más importante del kung fu Shaolin es buscar la esencia de uno mismo a través del entrenamiento. La ley de kung fu es practicar y practicar para perfeccionar todos los movimientos y así perfeccionarse a uno mismo.

El kung fu depende de ti. Si practicas serás bueno, si no practicas, ¿qué lograrás?
Tomado de "©Shaolin Temple Spain - Templo Shaolin de España, 2012"